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Cómo prepararse para una ruta de senderismo

publicado por Frida Gachuz el

¿El cuerpo te pide un poco de aventura? Por fin llega el buen tiempo y, con él, la temporada perfecta para practicar senderismo y trekking. Seguro que te preguntas dónde, cuándo, cómo, con quién y durante cuánto tiempo hacerlo. Y es lógico, porque para planificar una ruta de varios días y disfrutarla al máximo sin renunciar a la seguridad, hay que hacerse muchas preguntas. Por suerte, tenemos todas las respuestas.

Primer paso: ponte un objetivo

Lo primero que debes plantearte es qué quieres conseguir exactamente en la excursión de senderismo. El motivo para hacerlo y aquello que quieras lograr con tu aventura determinarán el objetivo y la preparación que necesitas para lograrlo. Nada es imposible, solo hay que organizarse bien, y cualquier ruta puede abordarse de muchas maneras diferentes. La planificación del itinerario será decisiva para la duración de la excursiónel equipamiento que necesitarás y cuánta comida y agua deberás llevar. Por todo esto, es básico tener en mente el objetivo final, ya que te permitirá prepararte para todo.

 

       

¿Cuándo quieres hacer senderismo?

Practicar senderismo en invierno exige una planificación diferente a la que se necesita en verano. Ya se trate del equipamiento o las necesidades nutricionales, o bien del ritmo que te impones al caminar, la temporada en la que te propongas hacerlo marcará una diferencia abismal en tu planificación.

¿En qué entorno?

Además de la temporada y el clima, el entorno es otro factor importante a tener en cuenta a la hora de plantear la logística. Tanto si tienes pensado hacer una ruta a nivel del mar, en mitad del desierto o en la cima de la montaña, cada entorno tiene sus propias características y peculiaridades climáticas.

  • Por ejemplo, en el desierto, las diferencias de temperatura pueden variar drásticamente entre el día y la noche.
  • En la montaña, el sol puede dar paso a una tormenta en cuestión de minutos.

 Además del tiempo, el clima de la región también importa. La temperatura y el sol, junto a la humedad y la exposición al viento, deben tenerse en cuenta, además de la flora y la fauna autóctonas. Puede ser muy agradable encontrarse con un bonito lago durante el día, pero este puede esconder un ejército de mosquitos que saldrán al caer la noche.

¿Cuánto tiempo durará tu aventura?

¿Un fin de semana, varios días o varias semanas? Es importante concretar la duración de la caminata. El periodo de tiempo que necesitarás estará determinado por la ruta completa, sus características (distancia, aumento y pérdida de elevación y terreno), así como tu ritmo. No te olvides de añadir tiempo adicional a tu planificación para poder sobrellevar imprevistos en el clima, mareos o fatiga, o para disfrutar un ratito más si das con un sitio agradable por el camino.

¿Cómo es la ruta?

La distancia total y el aumento de elevación son aspectos fundamentales a la hora de planificar tu excursión de senderismo, por lo que es básico que evalúes la ruta detenidamente. Al familiarizarte por completo con su perfil, podrás organizarte de forma estratégica día a día. Es importante identificar los retos que te esperan en el camino porque habrá jornadas en las que recorras más distancia y otras en las que haya más elevación. También has de tener en cuenta el terreno, y el hecho de que algunos senderos subirán y bajarán más que otros, mientras que otros estarán más o menos expuestos y determinarán tu ritmo. Por último, el acceso al agua (arroyos y fuentes) y los sitios donde descansar (campings, refugios de montaña o alojamientos) también deberían planificarse con antelación.

¿Qué estilo de senderismo prefieres?

La decisión de dormir en un refugio de montaña, un albergue o una tienda de campaña tendrá un gran impacto en tus planes. Las necesidades de avituallamiento, el equipamiento para acampar e incluso los productos de higiene personal que lleves encima estarán supeditados al lugar donde pernoctes. ¿Necesitarás una tienda? ¿Un hornillo? ¿Llevar comida para el desayuno, el almuerzo y la cena, o solo para el almuerzo? Como seguramente sepas, la mochila puede llegar a triplicar su tamaño en función de donde duermas durante tu aventura.

¿Con quién vas?

Por último, es importante planificar tu ruta según la gente que te acompañará. Debes tener en cuenta el nivel físico y los objetivos de los demás en relación con la longitud y dificultades del terreno. Además, tendrás que organizar dónde pernoctaréis y la distribución de la comida y el equipamiento para todos. Por ejemplo, si vas con niños, necesitarás tener en cuenta sus necesidades alimenticias y límites de resistencia, sin olvidar que tendrás que cargar con su equipamiento.  

 

Segundo paso: prepara la mochila

Una vez que tengas claras las fechas y el itinerario para tu aventura, puedes empezar a planificar el equipamiento, la ropa y la comida que vas a llevar. No esperes hasta el último momento para preparar la mochila. Cuanta más antelación, más tiempo tendrás para pensar en la diferencia entre lo que quieres llevar y lo que necesitas llevar. Todo se resume en mantener el equilibrio entre el peso y la utilidad. Lo que va dentro de la mochila, así como la mochila que elijas, debe estar muy bien planteado. Ella será tu compañera de viaje, tu hogar y tu cocina en la ruta, así que decidirte por la mejor es importante. Asegúrate de que sea adecuada para el sendero que te propones recorrer y de que resulte práctica y cómoda.

Los básicos

Independientemente de dónde vayas o por cuánto tiempo, hay ciertas cosas que tendrás que llevar para garantizar tu seguridad. A continuación, encontrarás una lista de lo que no puede faltarte:

  • Lámpara frontal
  • Botiquín
  • Manta de supervivencia
  • Silbato
  • Mechero
  • Navaja
  • Navegación (mapa, brújula y aplicaciones)
  • Protección solar (crema solar, sombrero y gafas de sol)
  • Cuerda (o un cable de diámetro pequeño para reparaciones)
  • Teléfono y cargador portátil

 Si vas a un país extranjero, apunta los números de teléfono a los que necesitarás llamar en caso de emergencia. También deberías anotar los de la gente a la que habría que contactar si se produce un accidente, así como información importante sobre ti, como alergias a ciertos fármacos y otros datos médicos. Ten a mano el documento de identidad y, si es posible, dinero en efectivo.

Ropa

Las prendas que vas a necesitar dependerán de la duración de la ruta, la temporada y el entorno. Sin embargo, te recomendamos encarecidamente llevar siempre ropa cómoda y técnica, incluidas prendas cálidas e impermeables que te protejan del clima. Lo más recomendable es apostar por un sistema de capas que puedas adaptar a cualquier situación.


Para cinco días de senderismo, llévate al menos dos capas interiores (superior e inferior). Es importante contar siempre con una muda seca por si la necesitas. 

Accesorios

En lo que respecta a la comodidad y la seguridad, hay ciertos complementos básicos que deberías considerar:

Equipamiento de acampada

Si tienes pensado acampar, necesitarás este equipamiento para dormir y comer:

  • Tienda
  • Esterilla para el suelo
  • Saco de dormir
  • Descansos de acampada o sandalias
  • Forro de seda para el saco de dormir
  • Hornillo
  • Juego de utensilios: bol, taza, tenedor, cuchillo, cuchara
  • Productos de higiene personal: jabón, toalla de microfibra, cepillo y pasta de dientes, papel higiénico, repelente de mosquitos, etc.

Asegúrate de que tu equipamiento sea ligero y pueda plegarse para ahorrar peso y espacio. Una vez más, todo se reduce a un equilibrio entre el peso y la comodidad. Si vas en grupo, planificad el equipamiento juntos para evitar duplicados.

Si prefieres dormir en un refugio de montaña, descubre qué servicios ofrecen y qué tienes que llevar, y no te olvides del forro de seda para el saco de dormir. Como los refugios suelen tener disponibilidad limitada, reserva con antelación para evitar acabar durmiendo en el suelo del comedor. Por otro lado, si cambias de planes, cancela tu reserva para que los dueños del alojamiento puedan calcular su pedido de comida de la forma más precisa posible. Después de todo, no es fácil conseguir alimentos perecederos en mitad de la montaña.

Comida y agua

La comida y el agua son fundamentales, así que es importante planificar con exactitud tu ingesta diaria para evitar que falten alimentos o líquidos. No subestimes tus necesidades al respecto.

Una buena hidratación es esencial y, aunque nunca deberías renunciar a ella, es necesario planificarla con cabeza. Busca sitios donde puedas reponer agua y planifica en consecuencia anticipando tus necesidades de hidratación según los requisitos de cada etapa. A la hora de plantearlo, ten en cuenta la dificultad de la ruta, el clima, la altitud y el tiempo.

Si tienes pensado practicar senderismo sin asistencia, tendrás que planear todas tus comidas. Los alimentos altos en calorías deberían priorizarse porque tienes que asegurarte de reemplazar todas las calorías que quemes sin llevar mucho peso. Los alimentos liofilizados son muy recomendables porque son ligeros, compactos y fáciles de preparar (solo hay que añadir agua caliente) y ofrecen todos los nutrientes necesarios. También van genial en excursiones de varios días, ya que así tienes más variedad. Los platos liofilizados suelen ser un poco más caros, pero puedes ahorrar algo si deshidratas la comida tú mismo.  

Como norma general, deberías llevar bastantes alimentos ricos en almidón (como arroz, pasta o cereales), ya que te aportarán energía ante esfuerzos continuados; legumbres (lentejas, guisantes o guisantes partidos), y frutos secos (nueces, almendras o avellanas). La fruta deshidratada también contribuye a aumentar la energía y así puedes darte un capricho. Pero no comas mucho ni tampoco ingieras muchas grasas, porque eso implicaría digerir demasiada energía.

Nuestras recomendaciones:

  • Guarda los aperitivos en bolsillos a los que puedas acceder fácilmente (como los del cinturón de la mochila).
  • Lleva bolsitas de té, por ejemplo, de hierbas.
  • No te olvides de las especias (sal, pimienta, comino o canela) y guárdalas en recipientes pequeños.
  • Incluye algo que te guste mucho para disfrutarlo sin remordimientos y subirte la moral.
  • Varía el menú. La comida debería ser un placer y no una tortura.
  • Piensa en los suplementos y los ingredientes en polvo, como la espirulina o las proteínas en polvo.


Si tu caminata incluye paradas en un alojamiento o refugio de montaña, averigua qué servicios ofrecen y asegúrate de tener la opción de comer o recargar pilas. 

Tercer paso: organiza tu mochila

Ya has preparado tu itinerario y recopilado todo el equipamiento que necesitarás. Llega el momento de guardarlo todo en la mochila. Si tienes pensado estar fuera varios días, es fundamental escogerla bien, porque básicamente llevarás la casa a cuestas durante la excursión. La elegida debería tener espacio para guardarlo todo y ser cómoda. Por tanto, debes acertar con ella y distribuir la carga de forma equilibrada. Si quieres seguir profundizando en este tema, no te pierdas este artículo sobre cómo llenar tu mochila de la forma adecuada.

Último paso: disfruta

¡Ya lo tienes todo para empezar tu excursión! Regla número uno: protégete y diviértete. Te damos unos últimos consejos antes de lanzarte a conquistar tu ruta:

  • Asegúrate de que lo llevas todo
  • Avisa a tus amigos sobre cuándo saldrás y asegúrate de que conocen tu itinerario
  • Escribe cualquier número y dirección que puedas necesitar
  • Comprueba todas las baterías y cargadores si vas a usar equipamiento electrónico
  • Consulta la previsión del tiempo una vez más
  • Pregunta a los autóctonos para tener información de última hora


El senderismo tiene muchos beneficios, tanto mentales como físicos, y los ratos que dediques a practicarlo te permitirán escapar de la rutina y reconectar con la naturaleza y tus seres queridos. Tómate tu tiempo para observar, oler y sentir. Ve a tu ritmo y siente la armonía con el entorno. ¡Por una aventura sana y segura!

 

 

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