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¿Cómo escoger tu calzado de senderismo?

publicado por Frida Gachuz el

Te guiaremos por el buen camino, sabemos que no es fácil atinar con el calzado adecuado para senderismo y montaña: entre botas, medias botas, choclo... Debes considerar primero estos puntos:

Diferentes tipos de calzado

Existe una gran variedad de calzado adecuado para la práctica del senderismo y montaña; casi tanta variedad como terrenos que podemos encontrarnos. La elección dependerá de una combinación de factores externos y personales, como: Tipo de actividad, orografía y terreno, clima, experiencia, forma física, entre otras. Sin embrago la ventaja más grande del calzado para montaña es la polivalencia.

 

 

 

¿Qué tipo de senderismo voy a practicar?

Esta es la primera pregunta que tienes que hacerte para escoger el calzado de senderismo. Cuando hablamos de “tipo de senderismo” nos referimos a:

  • ¿En qué tipo de terreno practicarás senderismo?
  • ¿Cuánto peso llevarás en tu mochila?
  • ¿Durante cuánto tiempo practicarás senderismo y qué ritmo seguirás?

Requisitos que debe cumplir el calzado de senderismo o de montaña:

 

Protección

El calzado para senderismo o montaña necesita proteger nuestros pies. Cuando andamos por la naturaleza, es fácil recibir o dar golpes a piedras, raíces, etc. Por eso, el calzado debe llevar una puntera de goma reforzada que proteja nuestros dedos, una talonera que proteja la parte trasera del pie, y protecciones laterales y de empeine. Así mismo la protección del tobillo, por eso, en muchos casos la elección de botas medias o altas será adecuada.

 

Estabilidad y amortiguación

La misión del calzado de senderismo o montaña es estabilizarnos, debe evitar los peligrosos desequilibrios al pisar una ladera, rocas con filos o suelo roto. Para ello, la suela semi rigida y rigida tiene un diseño diferente al habitual. Cuanto más técnico sea el terreno, el calzado será más rígido. Con calzado normal nos haríamos bastante daño. Es la diferencia entre tener dolores y molestias y no tenerlos.

 

Agarre

La suela es lo que nos une al terreno, lo que nos permite avanzar por lugares complejos. El compuesto con el que están fabricadas y su diseño son fundamentales. Además, tiene que funcionar en terreno seco, mojado, compacto, suelto, nieve, barro, etc. Para conseguirlo, los diseños muestran taqueados multidireccionales que nos permiten subir eficazamente, no patinar, hacer medias laderas con confianza, o frenar en descenso gracias a sus tacos preparados para ello.

 

Transpirabilidad/Impermeabilidad

Por un lado, necesitamos ir cómodos, secos, evitar sobrecalentamientos, y para eso necesitamos que el calzado transpire.

Por otro, al aire libre, necesitamos ir protegidos contra los elementos. No solo la lluvia o nieve; en la montaña hay lodo, charcos, ríos que cruzar, los prados por la mañana están húmedos del rocío.

El calzado con membrana soluciona este problema en parte, ya que permite al pie transpirar a la vez que es impermeable. Pero hay que tener en cuenta que, a pesar de ser transpirable, no lo es tanto como un calzado sin membrana.

Seguridad

Es la consecuencia de todo lo anterior. Un calzado que agarre en todas las situaciones, que nos proteja de golpes, de roces, de la orografía, de las inclemencias del clima, que nos permita cargar una mochila con peso, nos hará ir seguros en un terreno complejo como la montaña y la naturaleza.

 

 

 

Comodidad

La comodidad es importante no solo porque nos permitirá disfrutar de la actividad sino porque un calzado que nos haga daño, o incluso rozaduras y ampollas, nos hará pisar de forma insegura. Hoy en día, el calzado de montaña es increíblemente cómodo.

La distancia y el ritmo de tu caminata

La distancia y el ritmo de tu caminata, así como la duración, influirán en el peso de tu mochila. Si te has saltado el párrafo anterior, ¡deberías retroceder y leerlo!

La noción de distancia de una caminata es subjetiva. Una hora de caminata por una ruta fácil no te cansará tanto como una hora por rocas inestables. Tu grado de aptitud física y las distancias que estés acostumbrado a recorrer harán que interpretes lo que significa largo de forma distinta a otros caminantes.

Simplemente pregúntate si tu objetivo te parece corto o largo para poder elegir un calzado ligero y más flexible, o un calzado que te dé estabilidad y sujeción.

Finalmente, si usas mucho tus botas de senderismo, busca calzado reforzado con suelas gruesas para que dure más.

 

¿Qué nivel de senderismo tengo?

Tómate tu tiempo para reflexionar sobre tu nivel de senderismo.

Responde a estas preguntas de forma clara y honesta para identificar tu nivel:

  • ¿Con qué frecuencia hago senderismo?
  • ¿Cuánta experiencia tengo en senderismo?
  • ¿En qué tipos de terreno hago senderismo?

Tu nivel de senderismo te ayudará a decidir qué calzado se ajusta a ti, ya sea un calzado con una buena sujeción del tobillo o un calzado ligero (con menos refuerzos y de caña baja para un movimiento del tobillo más libre).

 ¿Estoy en forma?

Esta es otra pregunta que tienes que hacerte para evaluar tu nivel de habilidad y prevenir que cometas errores en el tipo de botas que compres. Evalúa tu aptitud física de forma objetiva.

Por ejemplo, tan solo llevas unos pocos meses haciendo senderismo en montaña y aún no tienes mucha experiencia, pero progresas rápidamente porque practicas de forma regular. Las caminatas que haces son cada vez más ambiciosas y técnicas. Nunca te has lesionado el tobillo haciendo senderismo y estás en buena forma física, ya que practicas otros deportes de resistencia.
Si ese es el caso, entonces deberías optar por un calzado ligero de caña baja que le permitirá a tu pie un movimiento más libre.

Otro ejemplo es si eres un caminante experimentado y llevas haciendo senderismo durante años por senderos de montaña, pero una torcedura de tobillo te ha obligado a hacer un parón durante algunos meses. ¿Solías hacer senderismo con zapatillas de caña baja? Si es así, entonces tus botas no tienen la sujeción de tobillo que necesitas.
Opta por un calzado estable, de caña alta, que te sujete los tobillos. Puedes volver a tu calzado antiguo cuando estés de nuevo en plena forma.

Características de las botas de senderismo

Después de analizar tu experiencia en senderismo, necesitas decidir qué características son importantes para ti.

Calzado robusto

Un calzado robusto y rígido te dará estabilidad en terreno técnico.

Un calzado flexible acompañará el movimiento de tu pie y te dará mayor libertad de movimiento si el pie se apoya en el suelo de forma correcta.

Botas de caña alta o baja

El calzado de caña alta te sujeta los tobillos.

El calzado de caña baja permite que tus tobillos se muevan con mayor libertad.

También hay calzado de caña media que se encuentra entre los otros dos tipos y te llega a la altura del hueso del tobillo.

Botas con protección añadida o ligero

Un calzado con refuerzos (zona de los dedos de goma, protector de talón, protección lateral e interior, etc.) te proporciona protección añadida y dura más si vas por caminos escarpados y rocosos o fuera de pista. Las suelas gruesas te protegerán las plantas de los pies.

El calzado ligero reduce la fatiga, pero no es tan duradero.

Pruébate tu calzado de senderismo

Has analizado tu nivel de senderismo e identificado, entre todas las marcas y modelos disponibles, el tipo de botas que se ajusta más a ti. Si compras en una tienda especializada en deporte al aire libre o por internet, necesitas probártelo antes de comprarlo.

Empieza por ponerte un buen par de calcetines de senderismo.

No importa si el calzado es nuevo ni el precio que tenga, no deberías sentir ningún punto de presión en los pies. La estructura de las botas (la forma y el volumen de su interior) se tiene que adaptar a la anatomía de tu pie (¡y no al revés!). Tienes que poder ajustarlo fácilmente, sin tirar fuerte de los cordones, independientemente del sistema de lazada, clásico o Quicklace.
 

¿Cómo escoger la talla del calzado?

  • Lo ideal sería que te probaras diferentes estilos al final del día, con tus calcetines de senderismo habituales, ya que los pies tienden a hincharse un poco.
  • Con el calzado desatado, tendrías que poder meter un dedo detrás del tobillo con los dedos de los pies en contacto con la parte frontal.
  • Si dudas entre dos tallas, escoge la más grande, ya que los pies se te hincharán durante la caminata. Puedes reducir fácilmente la talla del calzado, si es demasiado grande, poniéndote una plantilla. ¡Al revés no es tan fácil!


Tu grado de aptitud física cambia según las exigencias del día a día. Si haces un análisis regular del senderismo que practicas podrás mejorar tu equipamiento en consonancia... ¡empezando por las zapatillas!

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