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¿Cómo elegir mi chamarra de senderismo?

publicado por Carolina Badillo el

Vestir de la forma adecuada para un deporte al aire libre como el senderismo es seguir el sistema de 3 capas, también conocido como “layering”, que se compone de lo siguiente:

  • Capa interior transpirable: una prenda interior que elimina la humedad de la piel.
  • Capa intermedia aislante: se lleva sobre la primera capa para abrigar cuando sea necesario.
  • Capa exterior protectora: una chamarra que proteja frente a los elementos externos como la lluvia, la nieve y el viento.


Cuando practicas senderismo, es básico llevar una chamarra, independientemente del clima. Puede que durante toda la ruta la chamarra se quede en la mochila, pero te vendrá de maravilla cuando el viento arrecie inesperadamente o te sorprenda una llovizna. Además, si es impermeable, te resultará muy útil en la montaña cuando las condiciones climáticas se vuelvan especialmente húmedas.

¿Cuánta protección necesitas en una chamarra?

Senderismo con clima cálido y seco: lleva siempre una chamarra como medida de precaución. Cuando pares para hacer un descanso, o si el tiempo acaba empeorando de forma inesperada (como suele ocurrir en la montaña), esta prenda te aportará la comodidad y protección adicional que necesitas para salir de una situación inesperada Para esto, lo mejor es elegir una que sea ligera, impermeable y plegable. Este tipo de chaquetas suelen ser accesibles en cuanto al precio, además de rentables, ya que les sacarás mucho partido.

Senderismo cuando existe la posibilidad de que llueva, nieve o haga viento: una chamarra impermeable tipo softshell puede ofrecerte la protección que necesitas para practicar senderismo durante una o dos horas con lluvia ligera. Pero si la caminata dura más, o si el tiempo empeora, te recomendamos una chaqueta impermeable y cortavientos con membrana tipo Gore-Tex, ya que ofrece más protección, y son ligeras y compactas.

Senderismo cuando llueve o nieva con intensidad: cuando practiques senderismo con condiciones meteorológicas extremas, es fundamental que te protejas a conciencia para plantar cara al agua y al viento si quieres disfrutar de tu caminata. Así que elige una chaqueta impermeable con una membrana tipo Gore-Tex con tratamiento repelente al agua (también llamado “hardshell”), y comprueba que las costuras y cremalleras sean impermeables. Con ella, disfrutarás del mejor nivel de protección frente a la lluvia, el viento y la nieve.


Prioriza la transpirabilidad

Si tenemos en cuenta que el senderismo es un deporte bastante activo, necesitas que el sudor se elimine de tu capa interior. No importa cuánto te proteja, la chamarra que uses para hacer senderismo debe ser transpirable para evacuar la humedad que se acumule dentro de la prenda.  

Las chamarras impermeables tipo softshell sin membrana son suficientemente transpirables para practicar senderismo y otros deportes de intensidad como el trail running o el montañismo. 

Las chamartas con membranas impermeables no tienen el mismo nivel de transpirabilidad. Para encontrar la más adecuada (a partir de los 10 000 MVTR o Velocidad de Transmisión del Vapor de Humedad), tendrás que optar por prendas de alta gama.

Lo bueno, es que la transpirabilidad de la chamarra también puede incrementarse con ventilación técnica. Generalmente, mediante cremalleras ubicadas bajo las axilas.

Protección frente al frío

Las chamarras de senderismo que protegen frente a la lluvia y el viento también lo hacen frente al frío. Sin embargo, la mayor parte del aislamiento térmico del sistema por capas lo ofrece la capa intermedia, que puede ser desde una playera de manga larga sintética a una chamarra de forro polar o de plumón ligero.   

Por este motivo, no recomendamos chamarras con forros integrados como las de esquí, que suelen ser demasiado cálidas para el senderismo y muy pesadas y abultadas para llevarlas en la mochila.

Elige las características adecuadas

Las chamarras de senderismo suelen incorporar muchos detalles que pueden ser más o menos importantes, según tus necesidades:

  • Capucha: esta característica básica de la chamarra te ofrece muy buena protección frente a la lluvia y el viento. Debe ser de calidad y tener uno o más sistemas elásticos de ajuste. Si incorpora un visor, este te protegerá la cara del agua y el viento. También es importante comprobar que la capucha no limite tus movimientos.
  • Bolsillos: todos los bolsillos deberían poder cerrarse. Los externos también deberían incluir cremalleras o solapas impermeables para que no entre el agua. Revisa que los bolsillos estén bien posicionados y que no te molesten, además de que sean accesibles cuando abroches el cinturón de la mochila o uses un arnés de escalada.
  • Cierres ajustables: para que tu chamarra te proteja por completo, debes poder ajustarla en las caderas y cerrarla en las muñecas mediante un sistema elástico o de Velcro.
  • Áreas reforzadas: si quieres darle un uso intensivo en condiciones meteorológicas extremas, las áreas reforzadas evitarán que la prenda empiece a deteriorarse antes de tiempo. La zona de los hombros suele incorporar una capa de tejido gruesa o doble con la idea de incrementar la impermeabilidad y proteger frente a la abrasión de las correas de la mochila.

 

La elección de los colores es mucho más que una preferencia personal.

El último criterio para elegir chamarra, aunque no el menos importante, es el color. Incluso si se trata de escoger los que están de moda o los que más te gustan, hay otros aspectos a tener en cuenta.

Al practicar senderismo o trekking en las montañas sin compañía, facilita que otros senderistas o rescatadores en potencia puedan verte. Por eso, son más recomendables los colores vivos que destaquen en el entorno natural.  

Aunque, si prefieres algo más discreto para no molestar ni asustar a los animales, los tonos verdes o marrones son ideales. Y una chamarra oscura también oculta mejor la suciedad y las manchas.

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